22 de mayo de 2010

La pata chula

Ok, ni siquiera sé porque nació este blog, no sé si de repente me pareció una buena idea, o si me dio un delirio repentino de vanidad, no me acuerdo, da igual, el caso es que aquí está y básicamente no ha tenido una línea argumental clara hasta que desbarré con el hombre del ponxo. Ahora, esa historieta de mal escritor enhebra el hilo de este blog. Me parece genial, todo proyecto necesita un rumbo, aunque en principio no se tenga muy claro, y se den bandazos, siempre esta bien tener un buque insignia (aunque tarde o temprano acabe matándolo, a lo tontuna, a lo ridículo) en el que escudarse y ese para mi es Pol. Por eso, lo he incluido en la cabecera y creo que gracias a él he sido más regular y no he cedido a cerrar o ausentarme de este cutre chiringuito internero.

En fin, bueno, reporte de mi pata. El incidente se produjo cuando un larguirucho narigón ejecuto a la perfección una rabona de espaldas jugando al futbol sala (era un pase al hueco que que ni Messi, k humilde soy). El pase salió, y la rodilla de mi pie de apoyo en generoso acto de camaradería se salió tb (todo curpa de mi mama y su mala herencia. Aunque hay que admitir que tb le debo la vida, asi que ninguna queja al respecto). LLevo 2 meses con el tema de la pierna (1 mes en escayola y después vendajes y cojoneros ejercicios), y al fin parece que el final del tunel se va atisbando. El doctor me dio la enhorabuena anteayer, me dijo que era muy largo y flexible, debido a que a pesar de la luxación (muy aprensiva de ver en directo, se nota mucho la rotula fuera de sitio), no me había jodío ningún ligamento (que es una suerte porque este tipo de lesión va asociada a la famosa triada) ni los meniscos. Asín, que estoy más feliz que una perdiz, me queda tiempo de recuperación (aún no la doblo del to, y me cuesta cargar peso sobre ella), tendré que hacer musha natación y bicicleta, pero probablemente quede perfecto, y sin operación ninguna. y a qué viene too esto, pues a ná, lo que queria era situar el contexto que me llevo a la siguiente foto. Durante el mes postrao en la cama, me sentí un tanto ermitaño, y me deje la barba a ver que pasaba, con el tiempo me sentí muy orgulloso de ella, fue para mí muy simbólico, y me gustaba bastante rascármela como un viejuno pensante.



Un poco leprosilla y rojiza a ratos, pero buee (fueron dos meses de barba casi, nunca había tenido tanta), cada día demuestra que se ira haciendo más recia y machota.

Ahora el que probó poder suceder, cuando no se sienta con fuerzas y quiera jubilarse voluntariamente (noo es momento de quitarle un contrato fijo a naide), al Yeti, usease yo(que no me gusta la gente que habla de si misma en 3ªpers), pondré una perleta y finiquitao.

OTRA

"¿Esta sociedad actual es un poco bizarra, verdad?" Preguntaste con voz queda
"Y tanto, pequeña, esta modernidad es un delirio de novela"
"No digo que este mal, vamos, pero el que lo diseño era un hortera"
"Me temo que no hubo planificación, para mí que esto es pura improvisación"
"Yo le hubiera puesto más bondad, menos ambición y un par de cucharadas de pasión"
"Yo sólo te hubiera puesto a ti, una cama y víveres inagotables en la nevera"
"Serás pervertido, guarro, aunque, si he de serte sincera..."

En fin, esta perleta me encanta, es muy rollo los dialogos taraos que se me ocurren en los cuentos, pero rimando (que egolatra estoy yo hoy). En fin, guapos, prometo no torturaros escribiendo tan a menudo, que tengo un reto que me va a ocupar muxo tiempo. Alé a ir a la playica y ponerse morenos, o rojos gambón. Según el grado de putadaje genético de cada cual.

PD. No te vas a librar pekeñaja y cada vez más viejuna hermanita mía, Mushas felicidades (sargentito sexys). tirones de orejas ay! cuando te pille.

4 de mayo de 2010

Los 90

Si he de suscribirme a alguna generación esta claro que yo soy de finales de los noventa, pero sobre todo, principios del 2000. Pero me acuerdo que mi hermana si que era casi totalmente noventera, era de la superpop, sensacion de vivir, take that, alexei nemov bailando la macarena en Atlanta 96... o sea los noventa son muy eclécticos y dependen de el lugar de donde seas, pero al menos en casi todos lados, superan la etapa hombrerera, punkarra, hortera de los ochenta pero a su vez tienen claras reminiscencias e influjos de su ideal informal. yo, en mi mente desviada, asocio los noventa a varias cosas:
-Por ejemplo las camisas de leñador pero de estas que eran suavecicas, de cuadros o rayas gordas, y que las niñas las llevavan por encima de camisillas de tirantes.
-los pantalones vaqueros auto rotos, o cortados o dejados deshilachar.
-los sueteres o sudaderas o las mismas camisas de leñador casi siempre amarradas a la cintura, sobre todo las chicas.
-los avalorios y collares de bisuteria que se llevavan por fuera y eran muy sueltos, de correa muy larga, que quedaba el adorno casi por el ombligo
-los chandales nike k se anunciaban a si mismos más que otra cosa, las rebook pump, las camarotas de aire que empezaron a ocupabar toda la zapatilla (pero esto ya es de finales)...
-Las gafas de sol de pasta grandotas, cudraetas, casi de coña, tres colores nada más (tipo risky busnisses)pero sobre todo las blancas y las rojas.

Os insto, si queréis, que me pongais comentarios sobre lo que a vosotros os queda u os evocan los 90, y mas si son chorradas como las mias.

Bueno, toda esta paranoia que me ha dado por los años de curro y kobi se debe a dos cosas que me han pasao ultimamente. la primera es que mareando por seriesyonkis me rencontre con my so called life (es mi vida), de claire danes y jared leto, yo me acordaba asi como en una nebulosa onírica de una pelirroja tímida, un negro con tupe gay, un empollon pringao, un rebelde sin causa y una facilona de buen corazon con muchos problemas, en fin, me sorprendieron las pintas, pero me dieron de que pensar. Creo que junto a sensacion de vivir (pero es k eran demasiado pijos) y ghost (peliculón: 1990) es donde mejor se ve la moda de aquellos años.

La segunda, afecta más a mis gustos musicales. Resulta, k no se kien por la radio menciono (el muy ignorante) que aqua era un grupo de una sola canción, yo no niego que sea un grupo chorra y efímero, pero que tuvo más de un exito (de 4 a 6,segun a quien le preguntes, y eso a nivel internacional es un pason), vamos, es una obviedad. he de confesar que mi gusto por la musica pop internacional se circuncribe cuasi en exclusiva a los 90, porque después tire pal rock, heavy y rock-pop español. O sea, la única madonna que yo reconozco (y me gusta) es con el pelo moreno y cantando frozen como una bruja maligna, o oasis (con mi amigo miguel dandome la murga que si liam que si noel y sus excentricidades), the cardigans (aunke solo fuera por el video de my favourite game y la piedra cayendole encima, too gore), the verbe (con su unico disco, y unica simphony, rompiendo el binomio blur(yijuuuuuuu)-oasis(stand by me y wonderwall)), no doubt (mi banda en ingles favorita, de la que tengo todos los cds aunk esa si solo triunfo con don´t speak y un poco con sunday morning), the corrs (muchas buenisimas (runaway, what can I do, summer sunshine, angel) pero a mi me rayaba muchisimo por su musicalidad y su letra la de only when I sleep). Tal vez es por el sentimentalismo, pero, los he vuelto a escuchar últimamente y me parecen geniales, lustraron y engrandecieron a mi parecer los tb por otra parte horteras (como todas las epocas pasadas) 90 (que se despieron con el simpático escándalo de bill clinton y la lewinski).

en fin, os pongo varios enlaces a canciones de Aqua (4 nºs 1 solo en España) pa que veais que si que tuvieron a parte de la mega conocidisima barbie girl varios exitos:
Dr jones(mi favorita)
Around the world
Oh my
Cartoon heroes
Turn back time

y ya k estamos un par de the corrs k ando escuchando como un loco ultimamente
Summer sunshine
Breathless

Se esta convietiendo esto con el paso del tiempo en un blog bastante musical. Es que en el fondo soy un sandunguero, jeje. Como esto se ha extendido mas de lo previsto ya os hablare de como se me salio la rodilla(luxacion, niños no jugueis al furboll, er deporte es caca) y la recuperacion de mi pata chula en otro post, que no se demorara mucho. Es que estoy cogiendo carrerilla.

Un abrazo, golfos (pero no de los que dan al mar) y demás chusma.

1 de mayo de 2010

Hombre Ponchoso VI. a)

A ver, esta escena del tito Pol se me ha quedao un poco larga, asin que la he dividido en dos, a y b, que grande coco y sus enseñanzas. En fin, que aquí va después de un periodo de suspense y expectación, el maravilloso, el inimitable, el fabuloso, el extraordinario, el fántastico, el espectacular y algo sobrevalorado por su autor (parezco josé luis moreno)....

HOMBRE DEL PONXO VI: Victory Saloon

Noxfortville es el mejor lugar del oeste para ocultarse, aprovisionarse y preparar asuntos turbios, eso lo sabe hasta el más inútil de los malhechores del Estado. Su ubicación dificultada por riscos y pequeños cañones rojizos le negó de buen principio el atractivo agrario que buscaban los colonos decentes. Sin embargo, su cercanía con el resto de pueblos lo predispuso a convertirse en el resguardo, en el refugio perfecto de aquellos maleantes de la zona que en las escapadas demostraban ser hábiles jinetes. Poco a poco, aquellas tres casetas, cuatro pozos y dos granjas de algún que otro descarriado se fueron convirtiendo en un asentamiento criminal permanente. Aparecieron ladrones reconvertidos en tenderos, contrabandistas en taberneros, rateros en panaderos… Se agilizó la construcción de la posada y la armería, se especializó al pueblo en los gustos mundanos del oro robado y se administró orca o rifle ante cualquier desliz combativo, “Las moscas debían entender que no se podía cagar en su propio estercolero”.

Noxfortville a día de hoy presume de ser un oasis de inmunidad, de silencio, colaboración y ayuda entre delincuentes. Es una base militar estratégica de mal prestigio, respetada por propios y ajenos. Un criadero de liendres al margen de la ley. Un auténtico agujero negro para las débiles instituciones gubernamentales (oficiales*) de Norte América.

Y si el pueblo fuera un organismo vivo, podríamos situar su centro neurálgico justo a veinte pasos de la posada, en el temido y admirado Saloon Victory.

Cuatro centinelas armados custodian la imponente puerta de haya de dos piezas del Saloon, todos los que desean entrar, son cacheados y desposeídos temporalmente de sus revólveres. Pol y Ron no son una excepción.

Pol avanza con paso firme, porte arrogante y mirada altiva, Ron, sin embargo, es más vacilante, más educado y amable en su proceder. El Saloon Victory es el más grande, el más lujoso de todo Nuevo Méjico, tiene casi 800 m2 de planta, un lustroso escenario de 65 pies de ancho al fondo, dos pianos de cola, tres organillos, varias mesas de póker, de black jack, ruleta americana… 20 suites al subir la escalera de caracol isabelina del medio, 4 ostentosas lámparas de araña, una licorería surtida, un mostrador interminable, una docena de camareras, una veintena de itinerantes prostitutas, mozos vigilantes en cada esquina… Aquello es una exagerada alegoría inspirada en los fatuos (bíblicos) pasajes de Sodoma y Gomorra.

Victoria da un bote inconsciente tras la barra y se le acelera el pulso en cuanto intuye venir a Pol. “No debería ser tan blandita, tan impresionable” se azuza a sí misma. Pol sonríe, canalla, en cuanto advierte la mirada atónita, voluble de Victoria, la insospechada dueña de semejante negocio. Pol repasa con lujuria las boyantes curvas de la madame. Victoria es una poco apenada viuda de treinta y cuatro años. Una mujerona de anchas caderas, nalgas abultadas y, sobre todo, un par de enormes globos bien puestos, bien expuestos y coquetamente encorsetados. Su rostro es atrayente, duro, pero sofisticado, ojos celestes, astutos, perspicaces, nariz espigada y fina, barbilla picuda, pómulos prominentes y una melena salvaje, ensortijada, de un negro tan brillante como el grafito.

*V- Mal me suena que andéis ambos, juntos, merodeando, enredando por aquí- sermonea sin remilgos, con confianza, a modo de cordial bienvenida- ¿Qué va a ser muchachos?
*P- Lo de siempre- contesta Pol mientras se sienta en un taburete y despliega sus codos sobre el mostrador, aproximando su cara, su mirada lo más posible a la tabernera.
*V- ¡Angélica! ¡Angélica!- una muchacha enjuta, menuda, crujiente, de rostro anacarado, armonioso y medroso responde a la llamada- Sírveles una botella de nuestro mejor bourbon a este par de caballeros, ponme un chupito a mí también.

En cuanto la camarera se retira a cumplir lo encomendado, Pol alarga su mano y ase con fuerza la muñeca derecha de Victoria. Se sabe dominante frente a aquella mujer de bandera, de armas tomar que ha sabido abrirse hueco y ser respetada por propios y extraños en aquel nido de escorpiones.

*P- Te he echado de menos- le susurra Pol a la oreja, estirándose desde el taburete.
*V- No mientas- pronuncia entrecortada, tratando de aunar fuerzas – te sienta feo y no es algo que conmigo te haga falta- al fin, le aparta cortésmente la mano- ¿Qué necesitáis bandoleros?- Ron que se había mantenido en un plano secundario hasta entonces, surge y reclama su espacio, su importancia en el asunto.
*R- Hombres, un par de pistoleros de “fiar”- anuncia como lo que es, el cerebro del operativo- Sobre todo, sería conveniente que fueran rápidos jinetes.
*V- hablad con Quenting- señala con disimulo una mesa arrinconada, con un solo comensal, ataviado con un ancho sombrero de ala que oculta su faz cabizbaja- es vuestro hombre, él os guiará.

Regresa la pequeña camarera de sabroso escote, distribuye los chupitos y la botella por el mostrador, y sirve una ronda, procediendo rápida, concisa, discreta ante la severa supervisión de su jefa.

Victoria agarra uno de los chupitos y brinda al aire. Ambos proscritos la imitan, consienten y vacían el chupito de un acostumbrado trago. Ron deposita el chupito sobre la barra, percute con dos dedos el hombro de Pol y le indica, con la palma de la mano tapando su boca.
*R- Voy a preparar el terreno con Quenting, ahora vuelvo.
*P- Vale, pero, mejor quédate allí, ya te alcanzo yo luego- Ron asiente.
*R- Señora- se despide Ron encogiendo el cuello. El baile de fichas ha comenzado en aquella suntuosa mansión del pecado.

POL

Pol rellena dos chupitos, le ofrece uno a Victoria y se reserva el otro para él. Ambos beben, callados, tensos, como lo que son, dos antiguos amantes que se rencuentran pasado mucho tiempo. Pol intenta acariciar los extendidos dedos de la voluptuosa madame. Victoria se echa para atrás.

*V- ¿Qué quieres? Una sumisa mujerzuela cada vez que se te antoja por volver- levanta un poco la voz, airada, firme- Ya somos ambos bastante mayorcitos para andarnos con jueguecitos- afirma, recuperando la serenidad- ¿Qué te traes entre manos, Pol? ¿Qué se te ha roto ahora?
*P- Nada del otro Jueves.
*V- No ves que apostarte la vida por cuatro chavos te va acabar saliendo mal, te va a acabar matando, no ves, no entiendes que tienes que retirarte a una existencia más tranquila y plácida- aconseja con sus claros iris infectados en preocupación y sinceridad.
*P- Si fuera junto a ti, me lo plantearía- miente Pol. Victoria, esta vez se deja apretar las manos por un instante, inconsciente, débil, ante la subyugante y brumosa mirada del apuesto renegado.
*V- Pol- le cuesta rechazarle, le cuesta no caer rendida, de inmediato, en sus brazos- las cosas han cambiado, los meses, los años han pasado, implacables- no sabe por qué trata de justificarse pero lo necesita, aunque Pol no se merezca tal explicación, aunque tres años de ausencia voluntaria no merezcan promesa alguna de espera- Una tiene que velar por su porvenir.
*P- ¿Cómo se llama?
*V- Henry.
*P- ¿Es bueno? ¿Te hace feliz?
*V- Es complicado, pero sí, me hace muy feliz- Pol se limita a llenarse otro chupito y bebérselo.
*P- Bueno, a veces se pierde- sentencia enigmático con el empaque de quien se sabe destinado, constantemente, a salir derrotado.

Victoria quiere hablar, discutir, pelear, confesar lo mucho que le late el corazón ahora mismo. “Si no te hubieses ido, si hubieses venido a por mí antes, maldito” “No te vayas, no te rindas, lucha, coño, quiéreme más, quiéreme bien”. Pero su intuición le advierte que no hay caso, que no hay resquicio de esperanza, Pol, por mucho que quiera, por mucho que se engañe, jamás cambiará, jamás podrá querer de nuevo a una buena mujer como esta se merece. Y sin embargo, Victoria, lo ama en cuerpo y alma, como una adolescente prendida en románticos cuentos de caballeros y doncellas. “No te vayas, no te voltees” suplican en silencio sus enamoradas pupilas. Pol prefiere ignorar la verdad subyacente, nada quiere saber de embrollos, laberintos y decepciones. Su corazón sigue bien cubierto por una espesa y compacta película de hiel.

*P- ¿Se debe algo?- ataja Pol.
*V- Por esta vez, invita la casa.

Pol puntea su sombrero marrón a modo de agradecida despedida, gira sus talones, y se dirige hacia rincón de Quenting, internándose en lo prioritario, los negocios.

CONTINUARÁ

Bueno , espero que os haya gustao. Como tengo planeao hacer otro post en breve (máximo dos días) sobre los años 90 y mi pata chula, os emplazo sin más a esa nueva entrada.

Un abrazo, gentes del mal vivir.

8 de marzo de 2010

A veces hay que arriesgarse a la cachetada porque si no nunca pasa nada

Ninguna novedad por poncho´s town pero me apetecía colgar una entrada corta y chorra, sobre todo chorra. Los temas profundos están sobrevalorados, y aunque me tilden de inmaduro, prefiero afrontar los dramas y las preocupaciones con humor y huevos, antes que con profundidad, brindis al sol y rabia.

hay tres canciones chorras que últimamente escucho mucho y me encantan os dejo los links-> al menos a mi me sacan una sonrisilla de imbecil siempre que las oigo:

Bacilos

Sabina

Cristina

Dos perletas, tb chorras

OTRA

Bajó del autobús con su sombrerito de paja
Un escueto bikini azul, un pareo rosa y unas sandalias moradas
Caminó un par de pasos por la parada, desorientada
Su melena rugía a la brisa, aleonada
Sus ojos celestes sugerían lejanas montañas aún nevadas
Cruzó la acera, me mantuvo la mirada
Mi piel se erizó, la pobre caña recién servida resultó abandonada
Ay! Tez anacarada, faz aniñada
Al fin sirvió de algo mi inglés patata

OTRA

Atronan las comparsas por la calle mayor
Juventud, vida, color, luz y alcohol
Una banda en directo desmiga una canción que apela al amor
Yo sordo, me conmuevo con tu tacto mientras sobrepongo un rock & roll
A esos vivarachos pasos tuyos tan tendentes al fox trot
Ay! Bombón, como me vibra el corazón
Murgas, cuplés, seguidillas y popurris se entrecruzan al son del tambor
Don carnal me empuja otra vez a quemarme en tu fogón
No era precisa su colaboración, me basta sumergirme en tu olor
Para soltar los estribos, obedecer tus caprichos y perder el control

kedaros con las canciones son buenisimas, cada una en su estilo. Un abrazo.

31 de enero de 2010

Hombre del poncho V y el plan renove

hola, aki toi yo mismo de nuevo. feliz año a toooossss. hombre, tampco tarde tanto aún es enero, no por muxo pero enero, al fin y al cabo.

Fuí a Galicia por motivos familiares, nada nuevo, sigue siendo el lugar más bonito del mundo.

En fin me costo muxo seguir con el payooo del ponsho, es un por culerdo. Además tenía otras cosillas más importantes que apuntalar.

EL HOMBRE DEL PONCHO V: el malo malísimo entra en acción

Pol está cagando en las letrinas de la posada, situadas en un patio interior descubierto bastante peculiar. Ron y él han aclarado los aspectos más acuciantes del plan, han repartido el trabajo y las responsabilidades y han sincronizado horarios. Todo se va encarrilando, y ahora, se puede permitir de una maldita vez el lujo de defecar tranquilo.

Puntería y velocidad, de eso se trata todo en el salvaje oeste, puede que en el centro de Londres tales habilidades no te saquen de muerto de hambre pero aquí te otorgan fama, respeto, problemones (asedios*) judiciales y buenos pellizcos de dinero. Pol sabe, tiene asumido que el día que su acierto o su rapidez fallen morirá, y su cuerpo aún joven servirá para criar bonitas malvas.

Sube a la habitación, María se ha ido con el bebé a comprar de comer. Ron está allí, estudiando de manera concienzuda el mapa desplegado sobre el escritorio. En cuanto lo oye se levanta a su encuentro.

*R- Y esa cara de felicidad ¿Has descargao bien, no?
*P- Vengo más liviano que una pluma.
*R- Me ha dicho Charly que anoche tuviste ajetreo.
*P- Maldito caballo bocazas. Tu dale palabras a un cerebro de nuez y verás que fácil te delatan.
*R- Bueno, bueno ¿Y?
*P- Y que uno ya está mayor pa tanto movimiento. Qué con un Pol qué contribuya a la reproducción, ya cumplimos- Le arrea un par de cachetadas de complicidad - ¿Cuándo os casasteis?- Ron se mira, se acaricia la alianza, algo avergonzado.
*R- Queríamos que estuvieses allí, te mande una invitación en clave a Kensington, pero claro, ya no volviste nunca por allí.
*P- No pasa nada, capullo, es lo que tiene la vida del prófugo. Me alegro un montón. Felicidades maridito.
*R- La ceremonia fue en México, justo después de la huida del Grand National. El párroco era un borracho timbero de lo más sermoneador que te puedas echar a la cara, una noche se jugo ofrendar la boda gratis, y claro, el pobre perdió, pero bueno algo le echamos al cepillo. Vino la madre de María desde Nogales, después, le compramos un ranchito cerca de ciudad Juarez, dónde hemos estado viviendo con sus dos hermanos pequeños. Y bueno, ya me ves, cebado a base de chimichangas y frijoles.
*P- Ay! Mi hermano menor se ha convertido en todo un calzonazos de tomo y lomo. Que orgulloso estoy de ti, canalla- le pellizca con sorna el moflete.
*R- Serás cabrón- masculla mientras palmotea el hombro de Pol.

Pol se asoma por el escritorio para observar el arrugado plano. Ron ha minado de anotaciones bélicas los alrededores del barranco Matacabras. Pol se lo imagina, en su mente el paraje cobra vida, la maleza, las escapatorias, los altos, los abrigos de roca, las madrigueras, quién mejor que él puede llevar a cabo (planear*) una emboscada allí, se la han puesto a huevo, y él no es imbécil. Una vez concluido el asunto, sabe que tendrá que escampar, mudarse a otra orilla de pillaje, quizás se aventurará por el alta California. Él no querría marcharse, le ha cogido sin querer algo de apego a aquel engañoso secarral, pero bueno, uno no escoge el camino que ha de recorrer la diligencia que pretende asaltar.

*P- Bueno, y qué tal va la caza del tesoro.
*R- Demasiado fácil para ser cierto. Algo me huele a chamusquina en todo esto.
*P- Habrá que andarse con mil ojos.
*R- Sí, prefiero exagerar a quedarme corto.
*P- Aún quedan un par de días, qué tal si nos aireamos un poco y seguimos exagerando mañana.
*R- Por mi perfecto, con tal, hasta el mediodía no vuelven a abrir la tienda de aprovisionamientos. Además si mareamos por el Saloon lo mismo hasta nos enteramos de algo interesante.
*P- Así se habla hermanito- se saca una petaquita de bourbon del bolsillo y se echa un trago a su salud.
*R- Oye, borracho, si vamos a salir será mejor que te cambies y te laves. Hay jabón y tinajas llenas de agua en la parte de atrás. Pregunta a Trudis, el ama de llaves, ella te indicará.
*P- Oído- asiente mientras le brinda la petaca a Ron.

Pol, limpito y destemplado, vuelve a la habitación para recoger a Ron. Ambos se escabullen de la posada azorados, conocedores que algo malo traman.

Los salones del antiguo oeste son antros de perversión, nada bueno se cuece entre sus cuatro paredes, sólo crimen, alcoholismo y depravación. Está bien, poseen su encanto, qué aburrida y penosa sería la vida en pleno desierto insolidario (insufrible*) sin válvulas de escape como esta.

Pol no era asiduo a ir por los lugares de alterne, llevaba una vida modesta, tenía una novia complaciente, era demasiado joven y ni el póker ni el Black Jack eran sus fuertes. Así que la primera vez que entró en uno fue más por la picaresca adolescente emanada de Ron, que por su propia voluntad. Le había liado, y él, se había dejado liar.

El primer día fue genial, se encontraron con un borracho la mar de elocuente. El señor Ruibarbo era un ex combatiente de Dios sabe que guerra, en Dios sabe que bando, caracterizado con un parche negro en el ojo derecho y un sombrero de bicornio estilo napoleón. Aquel día les invito a whiskey a ambos, les contó historias apocalípticas sobre el cercano fin del mundo, lo echaron a puntapiés del escenario al intentar propasarse con una cupletista en plena actuación y les enseñó a sacarse los calzoncillos sin bajarse los pantalones. Todo un artista del malvivir, todo un bohemio del sobrevivir, todo un desperdicio socarrón.

Aquel fue el primer día que Pol coincidió con Brackston. Pol jugó una mano de póker con aquel tipo rudo, de mandíbula ancha y aspecto misterioso, y amén a la suerte del principiante, le ganó. A penas una miseria, las ganancias, si acaso, llegaban para dos botellas de mal bourbon

Brackston no solía perder. Y menos con niñatos. Su orgullo era inmenso, gigantesco, el gran coloso, el coliseo entero o, incluso, más. Se la devolvería, de eso estaba seguro. Sólo había que esperar, aguardar el momento propicio como buen zorro de madriguera que era.

Pol repartió el beneficio fraternalmente, que gran pelotera se agarraron. Una tajada de campeonato, de dos hermanos humildes, rancheros, poco broncos, poco resabiados para explorar sin lastimarse la caverna que recién habían destapado.

Aquella noche sin saberlo Pol abrió la caja de los truenos, se metió en el lodazal de las culebras (sin antídotos*). No hay qué darle más vueltas, a veces, te puede tocar a ti. Son muchas las balas perdidas y las flechas cruzadas diseminadas entre la raza humana.

FIN

Estoy haciendo hueco en mi pasado pa llenar de cosas nuevas mi porvenir, esta es la frase k me repito mucho ultimamente. Esta bien, es simplemente un propósito de estos de año nuevo.

Con respecto a renovarse o morir: Dos perletas, k hoy estamos k lo tiramos.

OTRA

A mí me gustas, yo a ti, lo sé, no te convenzo
Doy por seguro, que si me hubiera puesto chulo hubieras aceptado mis besos
Doy por sentado, que te hubieras conformado, con tal, de a ratos, doy el pego
Pero el empeño en el amor no es un buen comienzo
Es injusto, servil, descompensado, traicionero
Y se suele resquebrajar tarde o temprano a razón de celos, desengaños y desespero
Te mando un mensaje, este jeroglífico, hoy que te tengo lejos
Reconócete, peluseta, llego el momento de que te enteres de la moraleja del cuento
Esa que disimulaste no pillar entre cervezas, cafés y paseos por el centro
Ay, Dios mío! Qué pretérito me parece ahora todo lo nuestro
Reminiscencias de otra vida, de algo mal leído en un libro soso, plano, aburrido
Retales deshilachados de un cielo ajeno, hostil, descolorido
Retazos desdibujados de una tarde de lluvia, calefacción, pereza y tedio
Bombón, voy a ser yo mismo quién me quite de medio
Aprovechando que recién empieza el año, aprovechando que no tengo remedio
Me voy a deshacer de ti, de tus trabas, de tus interminables infinitos
De tus ilusiones con recargo, de mis deseos reprimidos
Por eso, lucero, voy a ser yo quién asuma el mando, quién pise a fondo y olvide el freno
Tranquila, al hacerlo no seré irrespetuoso, no te resultaré grosero
Será tal cual te lo advertí "nos distanciaremos, nos desdeñaremos con el tiempo"
Bendito, maldito, inevitable, deseable a la hora de los escarmientos
Ay! Abogada del diablo, periodistucha de postgrado
Spice pija, Ex-gimnasta entrada en años
Viajera pelada, hermanita ejemplar
Entiéndeme, mi levantino intento de mar
No quiere diluirse en ese océano voraz que algunos desalmados llaman amistad
Prefiere desaparecer como lo que fue, un invento fallido, un imposible pasional
Por ello, voy desmarcarme de ti, así, sin vuelta de hoja, con total claridad
Sé buena, preciosa, sé feliz y no me lo tomes a mal
Lo siento, me cansé de fingir que todo iba bien, de fingir, fingir, lo que no era verdad

OTRA

Estoy haciendo hueco en mi pasado pa llenar de cosas nuevas mi porvenir
Estoy vaciando mi agenda, mi messenger, mi cámara, mi mente pre-senil
Te borré a ti, por supuesto que a ti, por descontado que a ti
También aunque sin querer a ti, pero, sobre todo, te quité a ti
Como un sicario experto, como un preciso espadachín
No ves que en mi futuro no hay espacio para viejas telarañas
Me he impuesto construir otra vez tanto las verdaderas como las falsas esperanzas
Y tú ya no cabes, ya no cuentas, ya no engañas
Ahora, voy a imponer yo mi voz, mi opinión, mi apetencia, mi palabra
Voy a viajar, a acumular rublos en Rusia y encinas en Cangas
Voy a cerrarme en banda con muchos, y abrirme en canal con la vida
Esa que ayer mismo me asfixiaba, y hoy, mirando al frente, me maravilla

FIN

Aiba, k tochazo, no os podreis kejar, con este tamaño de entradas lógico k tarde mes, dos meses entre una y otra (k bien me auto-excuso/justifico). Espero k os haya gustado la nueva entrega del ponxoso ese, y k seais pacientes, un mes o asin pa la proxima. Un abrazazo. Sed malos y daros mushoos cariñitos, k a too el mundo le gustan, incluso a los mas amarguetas.

2 de diciembre de 2009

Una de patatas bravas y tres de perlas al ajillo

Sin novedades en el panorama, exceptuando k me fui pa donosti un finde y k estoi de puteao en el restaurante de mi papaaa.

Me encanto donosti, estuvimos en la cima del Uli mendi, o argo asi, era un albergue de lujo, impresionante con cocina, enseres, fruta, baño propio, y unas vistas de la bahia de donostia colosales. Lo unico que es muxo viaje pa un alicantino, la verdad. Pero me lo pase de vicio. Ah! otra cosa k no puedo evitar de decir, el rio k pasa por donosti se llama urumea, y digo yo que el tal uru se pasa el dia bebiendo xacoli a sifonazos inmensos, porque tiene un buen caudal el meao del xaval, claro siendo vasco, aiba la ostia todo a lo grande. Donosti, es super, super bonita, la concha, ondarreta, el buen pastor, la mierda esa de los peines, las calles llenas, la gente andando, en bicicleta, haciendo surf, las niñas todas peripuestisimas. K mal deja a alicante la muy puta.

OTRA

Pican al timbre un par de veces con un maldito sonido de chirrido
Me acurruco más sobre el mullido sofá y contra el cojín medio descosido
No quiero abrir, que se pudra el exterior bajo su propio sino
Me enrosco aún más, me siento vacío, miro la caja tonta deprimido
Veo sin atender una película en blanco y negro de incompatibles tortolitos
Me vuelven a pitar los oídos, sin ti nada es divertido, todo es más de lo mismo
Siempre tocando los huevos a la hora de la siesta "Ya va, ya va, impaciente cretino"
Empujo del picaporte, mis parpados pestañean intermitentemente cual parabrisas
Mis brazos pierden fuelle, flotan mis nudillos, no me lo creo ¿En verdad eres tú, princesita?
Tus iris, rotundos, acogedores, esmeralda me obsequian con su maravillosa bienvenida
Pasmada en el vestíbulo, estas tú, lo único, lo importante, mi anhelo, tú, hermosa, bonita
Mi boba cara esboza algo olvidado, mi idiota boca articula una sonrisa
Tú con una maletita rosa a cuestas y un vestidito aguamarina
Tú con tu piel de harina intacta y tus simpáticas pequitas
Superpones sobre mi azul oscuro casi negro fosforitos confetis y serpentinas
Te quiero, te quiero, no te vuelvas a ir sin este descarriado borrego
Nos besamos, mi vida, tus labios frescos me resarcen del amargor de mi propio recelo
Refulgentes fuegos de artificio retumban por mi cerebro
Terroncito, te he echado, mucho, mucho de menos

OTRA

Tus pómulos salpimentados
Se frotan contra los míos, acalorados
Tus muslos entre los míos buscan reguardo
Afuera caen copos, crecen los atascos y los constipados
Se multiplican las calles cortadas, las sacanieves y los conductores impacientados
Que bonito estar aquí dentro, pequeña, rodeado por tus endebles brazos
Bajo el mismo techo, Bajo la misma sábana, sobre el mismo lecho
Escaldados por un roñoso radiador y por nuestros cálidos besos
Creando jugosos gemidos de amantes traviesos
Tu desnudo cuerpo es un laúd con el que yo interpreto
La dulce cantata del principio de los tiempos
Tú eres suave, yo soy lija, me desgasto, te deshago entre mis dedos
Quédate siempre a mi lado, vampiresa de ojos rasgados
No desatemos, jamás, este apretado y gustoso cabo
Desafiemos a la intemperie, aquí eternos, zalameros, inevitables, bien entrelazados
Aquí, apartados del resto del mundo, desaparecidos, desheredados, bien pegados

OTRA

Hoy me levante de muy mala leche
Con la nariz congestionada y muy pocas ideas decentes en mente
Con las piernas abotargadas y suelto más de un breque
Demoré 20 minutos en hallar las putas llaves
Tuve que ingeniármelas para encender la maldita mobylette
Que parecía, la muy puta, no querer arrancar ni a pedales
Me salté altos semáforos con la astucia de sortear el ojo infractor de los municipales
Me cagué en los rodeos que provocan las deshabitadas peatonales
Me comí sin sacar provecho del hecho las más peligrosas señales
Estuve a un palmo de reventarme contra los parachoques de valientes subnormales
Pero, a una manzana del laburo, justo en la esquina de la compañía de seguros
Mi suerte cambió, porque te vi, caperucita, meneando la cestita y el culo
Coloreando las mugrientas aceras, grafiteando los grises muros
Todo se dio vuelta, mi enojo se transformó en absurdo
Mi prisa en detallismo y mi corrosivo incendio de malhumor en gustoso humo
Qué boquita, qué busto, qué caderitas, qué carnes, eres vicio puro
Dinamita potente, fangotes de osadía, vértigo de infarto, grandísimo apuro
Qué sería de esta vida sin escalofríos como tú, sin chispazos en lo oscuro
Ya te lo digo yo, preciosa, una pesadilla eterna
Un ocre gris, la cruenta disolución de uno mismo entre tinieblas
En fin, una tremenda jodienda, una absoluta mierda

FIN

Me propuse por una vez que todas fueran positivas, ya está bien de melancolías y desamor.

Y na más too nikelao pues, ya corgare argunas foticos cuando las pase al ordenata, k vagancia llevo, por el amor de Dios, y el hombre del ponxo k aprovecho pa decir k le quedan no mas de 3 ó 4 entregas, pues eso, pal siguiente post.

Alé, un abrazo

21 de octubre de 2009

La vida apesta. El hombre del ponxo IV

Pues eso hay veces que la vida apesta y prou. He perdido el movil nuevo lo cual contribuye con que la vida apeste. Os dejo con el pesao hombre del ponxo, k no se muere y a tiros, el colega.

Kedaros con está reflexión: Hay veces k la vida apesta y no hay nada más a decir.

EL HOMBRE DEL PONXO IV: el sobrinico

Es temprano, demasiado pronto incluso para los gallos tocapelotas y su afán de protagonismo. Pol Pol, sigiloso, medio desnudo y algo reumático huye por segunda ocasión en apenas 6 horas. Un inocente cervatillo alazano descansa plácidamente bajo una fina manta a rayas. Él, a hurtadillas, se agarra a la baranda del balcón, silva dos veces y en cuanto vislumbra aparecer a Charly se lanza contra él de un temerario y certero salto.

Hoy es el día, y más le vale despejarse de una vez de la caraja de ayer. Se detiene en la primera ladera llana a la vera del camino que encuentra. Prende un pequeño fuego para utilizar (hacer uso*) el humilde hornillo y la cafetera que siempre guarda en las alforjas. ¡Divino olor a café recién hecho! Dios antes de matarte te recompensa con estos pequeños detalles.

Pol contempla con gusto el amanecer. La humanidad despierta otro día más, dependiente de un inmenso grano ardiente y amarillo. Le escuecen las pelotas, algo que no le extraña y que con el próximo paseo de dos horas a caballo apenas sentirá.

Al galope llega a Noxfortville, un pueblucho de mala muerte al norte de la frontera con Méjico. Los refiados aldeanos, aunque se les torture, nada saben de lo que sucede en sus clandestinos tugurios al ponerse el día. Cuatreros, desertores, bebedores empedernidos, forasteros de mal vivir, forajidos, delincuentes y agentes de la ley corruptos juntan sus perdidas almas al caer el sol en un batiburrillo de cancanes al aire, tráfico de armas, whiskey, póker, conspiraciones y apuestas de azar.

Cuando los autóctonos ven llegar a Pol, agachan sus cabezas y despejan las veredas a grandes trancos. Todos le conocen, Todos saben que el pájaro marrón del mal agüero nada bueno trae consigo.

Sus zancadas son largas, veloces, resueltas a ir adonde van. Pol entra en un edificio de dos plantas reconvertido en hostal (posada*), sube las escaleras y aporrea un par de veces con sus nudillos la tercera puerta de la izquierda. Enseguida, es absorbido por la habitación.

*M- Poli por dios, que delgado y sucio estás. Cuanto tiempo sin verte, que alegría ya pensábamos que no venías- María una mejicana mestiza de encanto, gracejo y espontaneidad sin par lo abraza sin recato como una madre haría con su hijo recién retornado de la guerra.
*P- Y perderme este abrazo estruja huesos, ni hablar- un hombre de mediana altura y ojos más celestes que el propio cielo se levanta de la cama en la que estaba sentado y acude a su encuentro.
*R- Ya era hora, canalla. Hay muchos flecos por arreglar- la mirada de Ron es un rayo de luz. Un faro sincero que no entiende de emboscadas. Cosa extraña en este microcosmos competitivo y hostil del noroeste de América en el que pueden pasar los meses y los años sin noticias de alguien confiable.

Se sujetan de la mandíbula, reconociéndose de nuevo el uno al otro, se funden en un fuerte abrazo y sonríen congraciados. Ron ha envejecido bastante desde la última vez que se reunieron, hace exactamente 9 meses. La entrada de la derecha se le ha acentuado, su pelo ha encanecido y su frente se ha arrugado hacia el entrecejo dotando de impacto y seriedad a su presencia.

*P- estás guapo, maldito bastardo. Lo suficientemente guapo como para que te vuele de un solo balazo esa puñetera sonrisa de marica.
*R- tengo ese mismo sentimiento hacia ti, hermano- un lloro. Un inconfundible lloro de bebé suena y resuena por la estancia.
*P ¡qué demonios!- María se retira hacia el rincón derecho de la habitación y allí sobre la mesilla, en un cesto reconvertido en cuna, se encuentra el foco emisor del escándalo, un malgeniudo recién nacido. Ella se agacha para acoger entre sus brazos aquel fardo sonrosadito tan lleno de vida y protestas. Lo balancea hasta que se calma. Manda besitos y garatusas al cuerpito que sostiene, mira a Pol con cariño y se lo muestra orgullosa. Él, aunque se resista a demostrarlo, se enternece. Como no enternecerse con una criaturita tan mona y redondita. Es un varón, blanco como la cal, de grandes ojos negros, curiosos, de expresión traviesa y mofletes rechonchotes (colorados*). Ron se acerca a María, los estrecha con su musculoso brazo derecho.
*R- Pol te presento a Mike, nuestro primogénito. Saluda a tu tío, Mike- presume el novicio padre de familia.
*P- Por el amor santo que mocoso más guapetón. Como se nota que se parece a la madre- la preciosa morochita se sonroja halagada. Preciosos ambos, mofletudos, chatitos, conjuntados, lucen en sus rostros toda la luz, la alegría (gracia*) y la energía del buen sur.

Mike gatea tras su hermano mayor, Pol. Mike hace años que sabe caminar pero le gusta hacer ver que es una lunática locomotora fuera de control “chup-chup; chup-chup” irrumpe cada dos por tres con una endiablada cadencia por el espacioso salón del rancho. Pol lo esquiva con un eléctrico quiebro de cintura y en cuanto intuye la escapatoria de la ventana, la sortea de un bote y se aleja de la casa a paso chulesco. No es mal hermano mayor pero de normal su carácter no es favorable a (displicente con*) las pillerías (los enredos*) del malcriado benjamín de su madre.

Pol va a ver a su linda novia, que bonita le suena esa palabra sólo de pensarla. A su madre no le hizo mucha gracia cuando se la presento, pero, trago, trago, y tanto que trago, Cloé sería capaz de hechizar a la luna para que saliera por el día si se lo propusiera realmente. Su secreto está, especula él, en la utilización de sus ojos. Los entreabre, los guiña, los acera, los enternece y los ilumina a su antojo, y esto, va domando, poco a poco, al observante reacio que, finalmente, pierde la noción renuente ante la brutal ráfaga de recursos hipnóticos, ejecutados por ella, con desparpajo y soltura, en el punto justo y efectivo de la trama.

Cloé ha planeado un picnic hasta el anochecer. En la cestita de caperucita ha elaborado humildes (suculentos*) manjares de variopintas procedencias. El plato que más destaca es uno del que ni siquiera sabe pronunciar el nombre producto de una enrevesada receta francesa con la que ha tropezado mientras curioseaba un roído libro de la librería familiar. Cloé quiere parecer más dulce, más lista, más sofisticada, en definitiva, más irresistible y, espera nerviosa, deseosa y emperifollada en el entablillado de las escaleras del porche de su casucha al zángano que de tanto en tanto se atasca, para contemplarla embobado como si de pronto, ante él, se le hubiera aparecido la aurora boreal (mismísima Virgen María* ).

Al ver su desgarbada silueta acercarse desde el horizonte se sonrosa ilusionada. El muchacho lleva sombrero, muerde por el rabillo una ortiga y anda despacio, seguro de sí mismo, con 15 años y medio ya es todo un vaquero. Se abalanza sobre él como una osezna cariñosa que se reencuentra con su madre tras una tarde de juegos fraternales.

*P- ¿Qué pasa pequeña, tanto te alegras de verme?
*C- Sí, más de lo que cabalmente cabría suponer- Pol ha dado el estirón en este último año y ahora al rodearla entre sus brazos la envuelve completamente sobre su endeble pecho- tengo una sorpresa- menea la cestita- vamos- indica con la cabeza hacia la dirección tras el montículo verde. Tras una escueta caminata se asientan sobre el mismo pasto primaveral en el que Cloé y su madre jugaban a ser felices.

Comen, beben, ríen, disfrutan de la brisa, del paisaje, del clima templado, de la jugosidad de sus cuerpos, se enzarzan alegremente en las guerrillas del roce y el cariño, murmullan caricias, hablan, se burlan, se cabrean, se conforman con un incierto futuro ausente de continuidad.

Vuelven agarraditos de la mano a eso de las 8 de la tarde, difuminados entre aquellos maizales y viñedos teñidos de naranja y grana.

*C- toma, esto es para Miky- rebusca dentro de la cestita. Tras el ruidoso suspense, saca un tren de juguete tallado al detalle en buena madera de roble- era de mi hermano mayor, lo hizo él mismo con sus habilidosas manos de teniente. Me lo regalo antes de partir al frente, según mi padre, yo de pequeña me encaramaba negligentemente a su estantería cada dos por tres y se lo robaba. Él soñaba con ser maquinista, bueno, ahora ya da igual- se lo entrega con esa pizca de amargor en la mirada que se desprende de sus palabras.
*M- le va a encantar- lo estruja con la axila, atenazándolo allí, se besan azucaradamente (tiernamente*). Pol regresa a su casa cargado de mimos, de ilusiones y vagones heredados.


Mike fue un niño soñador y enfermizo durante toda su corta vida. Un infante, puro, inocente, tremendamente curioso, impetuosamente hiperactivo. Un ser que inundaba de alegría el recinto por el que jugaba, inventando duendes enviciados al pilla-pilla, confraternizando con estrambóticos amigos imaginarios, causando agitación ferroviaría a su paso, recortando cometas con la forma combinatoria de varios animales.

Un crío que falleció con 13 años recién cumplidos a consecuencia de una pulmonía mal curada. “Un ángel” que fue el nombre con el que su pobre madre se refirió a él a partir de su muerte.


*P- este también tiene pinta de ángel- susurra Pol mientras le zarandea suavemente la manita. Su sobrinito balbucea una sonrisa, y él trata de recordar sobre (ver en*) ella la pícara sonrisa de su hermano menor.

CONTINUARÁ

Alé un abrazo fuertote. Y deseadme mucha mierda, para que encuentre un buen trabajo pronto.