tímido, graciosillo metepatas e irónico k sabe k de vez en cuando se equivoca, k de vez en cuando esta herido, k de vez en cuando aun sin kererlo hiere, k de vez en cuando se encierra, k de vez en cuando se escapa y k de vez en cuando es feliz
18 de mayo de 2011
Las manis de estos días
Yo esto lo escribí hace 1 año y dos meses (un tanto frustrao, con carreras y demás y sin atisbar futuro alguno):
Qué ha pasado con los gobernantes que estudié cuando era niño, esos, que solucionaban crisis, reconciliaban pueblos, se ponían duros cuando tocaba, apelando al sentido común y finalmente hechizaban al populacho con su firme y recto liderazgo. A su lado estos son titiriteros, funambulistas que ni siquiera aman el espectáculo, sino que lo único que quieren es seguir bandeando, una y otra, y otra y otra vez, con la indecente intención de recoger sus ganancias y basta. Politicastros de hoy en día que marean la marrana apelando a manidos valores etéreos, universales que a nadie ayudan, que a nadie sacan del atolladero de final de mes. Qué más da, de momento, nadie tiene huevos de plantárseles y quejarse como Dios manda, saliendo a la calle a grito pelado, a la gresca, dispuestos a quemar conteiners, a calentar aceras, a irritar, a desalojar a los señores políticos de sus lustrosos despachos y atemorizarlos con bajarlos del burro, de sus poltronas, de ese halo institucional, que ellos mismos han tergiversado en impunidad, pero que en realidad no es nada, nada, una mierda, una patraña ficticia que al igual que ahora le permitimos, le podemos, todos juntos, quitar. Y si llegamos a ese extremo, que se agarren a los machos, que se olviden de sus casas de campo, de sus hijos llamando al chófer para que le recoja club, de sus inútiles reuniones de palabrería, dietas desmesuradas y altos vuelos, porque lo más probable es que acaben empalados como una salchicha Frankfurt en el medio de la Puerta de Alcalá. Ustedes sigan sin hacer nada a derechas, sigan sin bajarse los sueldos, sigan sin reducir gastos suntuarios, sigan bajándose los pantalones ante el capital, ante los petrodólares y los avariciosos magnates del s.XXI, sigan, sigan por su cuenta y riesgo, pero sepan, que si no tratan de destensar la cuerda, la cuerda tarde o temprano se va a romper, y ¡Ay amigos míos! si la cuerda se rompe, ya no será una cuerda será una soga en busca de sangre. Una soga en manos de una marabunta furiosa clamando justicia, pero no una justicia de las vuestras, convenientemente capada y retrasada, sino una justicia más a la antigua usanza, más instintiva, más despiadada, más inmediata. Tranquilos también pues, vosotros, sindicatos aburguesados, paralizados a cuenta de subvenciones, cursos y cuotas sindicales, que vosotros también padeceréis las consecuencias, porque no hay mayor ensañamiento que contra el traidor que vive, hedonista, indiferente, en la propia casa de uno.
Creo que queda claro mis toques anarcos y mi alabanza irresponsable, joven y peligrosa a la violencia. Pero bueno así han sido la mayoría de revoluciones propiamente dichas del pasado. Yo lo que quiero de los políticos son tres cosas, a partir de esas tres cosas seguro que todo irá mejor:
que sean honestos (y eso implica ser austero)
que sean competentes (y eso no da manga ancha a ser corruptos e indecentes. E implica responsabilidad cuando no lo son, es decir que esta no se dilutya en una estratosfera institucional tan alambicada como la actual)
que quieran a su país (y eso implica desear el bienestar y el progreso de sus gentes).
Bueno, hasta aquí la única vez que se me ha salido la vena de politólogo. No sé si al final nos arrepentiremos o qué pero moverse, patalear, al menos, era obligado y me enorgullece.
Alé un saludico
8 de mayo de 2011
La belle France
Qué más, yo me aloje en Trappes que es un pueblo cerca de Versalles. No sé, no tenía muy buena fama pero a mí me resultó tranquilo, seguro y con tó lo necesario, además estaba súper bien comunicado con la uni en la que tenía que dar clases, con Versalles y París. De lo mejor también las hamburguesas que hacen los moros, joerr, buenísimas y baratas, debe ser por la mostaza, que a mí me encanta, tb el cacho de carne que le echan puee tener algo que ver. Bueno Guyancourt que era dónde estaba la uni, eran tres pueblos en uno, algo así como Elda y Petrer pero más gore, cruzabas al mcdonald y ya era Motigny le bretonneux. Y bueno era más bonito que mi pueblo (Trappes). El último día me perdí, se suponía que de una facultad a otra, según mis cálculos, había que ir en diagonal y prou, algo fácil y sencillo, pero, de repente, bajabas como una colina, que era un parcazo de la ostia tipo el de Juan Carlos I de Madrid y una especie de nacional te cortaba el paso sin respeto alguno a tu idiotez turística o a tus grandes ocurrencias de pato mareao. Un lío, tardé como 1 hora en un recorrido de 10 minutos, menos mal que tenía todo el tiempo del mundo. Me gusto el parque, tenía mucho verde y como tumbonas de piedra para tomar el sol. De Versalles, súper bonico, pijo y tal. Los jardines un pasadón de mear y no echar gota. Lo único que se me olvido llevar la cámara y que tuve que pagar por tener 26 años ya. Y bueno, allí pues lo que siempre se me ocurre cuando veo terrenos así grandes ajardinados, pienso lo bien que se echaría uno ahí una pachanguita de fútbol. Ni rompiéndome la rodilla aprendo, oiga usted. De París qué decir, pese a la Torre de Mordor (Montparnasse), que es como la llama mi amigo Manu, es la capital más bonita de cuantas he visto, y he de avisar que ya he visto algunas.
Y bueno en general Francia me gustó bastante, no para vivir toa la vida, que tienen un idioma complicaísimo. Pero me trataron mú bien, pese a mi francés indio pum, la verdad que la gente hacía esfuerzos por entenderme y/o ayudarme. También hay una variedad de razas y mezclas cojonudas pa alguien como yo que se fija tanto en la belleza y armonía de las caras, me quede fascinao. Cosas raras, su obsesión por los cheques. A que suena a antiguo, pues ahí aún funcionan mazo a base de cheques, hasta hay una makinita tipo cajero automático cutrísimo en los bancos para depositarlos. Y tós, los jóvenes, se comunican por blackberry, es k orange y tal tienen un plan súper baratico para los susodichos aparatejos, y los tiene a tós enganxaos. Yo me adapté bastante bien, aunque pa un mes sólo es fácil decirlo. Además yo soy de la opinión de que uno cuando va a otros laos debe hacer un esfuerzo por integrarse y congraciarse con la cultura en cuestión. No sé, es como cuando uno está de huésped en casa de familiares a los que no conoce mucho, pues eso que uno debe ser lo menos molesto y lo más respetuoso posible. Claro es que mi conocimiento sobre Francia es muxo más extenso, teniendo en cuenta mi formación politológica y leguleya (Aparte de mis seis años, que no se notaron un peo, estudiando francés), pero mejor quedarse con lo superficial y lo bueno, que el resto ya les tocará a ellos solucionarlo si les apetece. Pero vamos, la gente con la que me topé, de verdad que me lo hizo mú fácil. Y me encantó eso de enseñar, es mu gratificante cuando ves interés, respuesta y participación en el alumno.
Poco más, hasta aquí el reporte de mi viaje. Más que nada lo he hecho pa no tener que ponerme con el hombre del ponxo, k sería lo suyo. Es k me da una pereza k pa qué. Últimamente estoi de un perro k doi asco. A ver si retomo fuerzas para el sprint final, k ya va siendo hora. En fin, amigüitos espero k les haiga resultao curiosa mi experiencia. Dadme ánimos pa ponerme de una puñetera vez en serio con lo que engo que hacer. Un abracete, gente.
PD: Coño, casi se me olvida: una perleta relacionada con París. Y qué conste que este es un regalazo. Esta mal que yo lo diga, pero es una barbaridad de perleta
OTRA
"Hola ¿Qué tal? Cuanto tiempo" sin mojarme en tus iris de mar
Salada, espumosa, briosa, caprichosa, salvajemente temperamental
"Estás muy guapa" más que entonces, más bonita que el mal
Cuando trata de captarte para su causa "Qué extraño ¿verdad?"
Tú y yo de nuevo en la misma ciudad "París es tan distinta a Madrid"
"Sí, estos gabachos hablan muy raro y les cuesta demasiado sonreír"
"Debe ser el clima" o que no han nacido, como nosotros, bajo la alegría del sobrevivir
En ese sol, en ese trajín humorístico de un país siempre por reconstruir
"Quién puede soportar tantas nubes sin deprimirse" Sólo algún infeliz
Enredado entre tus piernas o colocado hasta las cejas. Tú, al menos, puedes elegir
"Te noto distinto, más maduro y observador, menos parlanchín"
Sí, aún estoy en shock, haciéndome a la situación de hallarte frente a mí
"Puede ser. El invierno pasó y arrasó con las pocas hojas muertas del jardín"
"Qué filosófico te has puesto, jopeta" me sigue gustando tu sonrisa, aunque sea nerviosa
Aunque sea sintomática de que algo que nos contemple a ambos nunca funciona
"Me ha salido sin más. Intentaré ser más payasete, su bufón personnelle, madmuaselle"
"Merci beacoup" y tus colorados mofletes se hinchan y rompen en una carcajada de bebé
¿Te acordarás todavía de cuando te regalé aquel lazo prendido por un cascabel?
Respondiste
"¿Por qué me miras tanto?" preguntas coqueta "No sé, aún no me lo puedo creer"
"¿El qué?" - responde zascandil- pareces inquirirme "tenerte delante, mujer, qué va a ser"
"Supéralo" ¿Y si no puedo? ¿Y si lo pensaba y resulta que no es así?
"Claro, es fácil" Pero no lo fue, marcharte, dejarme de la noche a la mañana fue ruin
"¿Quieres que tomemos un café juntos?" "Lo siento, llego tarde, me tengo que ir"
A ninguna parte, a lo más lejos de ti. Que linda eres, cariño, y yo que jodidamente infantil
"¿Otro día?" asiento, miro el reloj de los recuerdos. Medio mohín "Por supuesto, sí"
Dos besos, miradas veladas, sofión al cielo, de verás que llegó tarde, al menos, para mí
PPD: Iba a poner la típica fouto de la torre eiffer pero al final he preferio poner un atardecer de mi pueblo. Un trappeño que se precie como yo no puede sino que resultar un tanto chovinista y romanticón.
PPPD: La próxima no os libráis de Pol Pol repollo, brócoli y coliflosr. Os jodéis :P
20 de abril de 2011
Agroespaciología
#AGROESPACIOLOGÍA#
Entro en el descansillo de la facultad como cada mañana, con la misma expresión ensimismada, con la misma bandolera pordiosera, con mi desinterés académico intacto.
Los fluorescentes de la prisión estudiantil vomitan una molesta luz flasheante. De repente, la diviso, así, a lo lejos. Viene hacia mí derecha, a brinquitos de poyuela.
La conozco hace más bien poco. Le pregunté el nombre de una profesora. Y se ve que era un nombre tan raro y complejo que ya nos hemos tomado un par de cafés a solas discutiendo acerca de él. Le dirigí la palabra a ella, de entre todos, porque era la más guapa. Pelo atezado y cortito de aventurera naturista, pecho bien perfilado, ojos claros, cejas contundentes, piel de harina y un único moflete carnoso. El otro, sin embargo, guarda recato más abajo, sin bufarse ni emocionarse por ningún altercado. Es bajita, bastante más pequeña que yo, rondara el metro sesenta. Pero, sin duda, es un cacharrito resultón muy bien apañado.
Ya es seguro, me está saludando. Llega algo asfixiada hasta mi posición. Me enfoca y realiza un aspaviento con la mano a modo de bienvenida.
*F- hola, María- me adelanto yo.
*M- puff ¡Vaya mañana! De arriba para abajo todo el rato. Que si paga el alquiler. Que si haz cola para modificar la matrícula- suspira. Toma un poco de aire- en fin, un por saco.
Ella llegó a Madrid hará un par de semanas y aún no se ha adaptado. Entre buscar piso, la mudanza, acomodar sus cosas, descubrir la bohemia noche de la capital y la frenética dinámica de los nuevos estudios no ha tenido tiempo ni para mear. Sin embargo, sus pupilas brillan más que nunca. Ilusionadas con estar aquí, en la gran urbe. En el epicentro noticioso de todo telediario nacional.
*F- respira muchacha, respira. Que si no lo mismo te mueres antes de haber contratado un seguro de vida puesto a mi nombre.
*M- no sé si me decantaría por ti. Hay como 7 perros callejeros, un periquito y dos saltamontes antes que tú en la línea sucesoria.
*F- siempre me pasa lo mismo, joder. Malditos animales callejeros con su afable y contagioso comportamiento- sonríe con garbo.
*M- oye ¿Irás a clase ahora después?
*F- sí, claro ¿Por?
*M- es que la histérica de mi madre me ha comprado un sofá marrón de cuero al enterarse que el de casa era de felpa ¿Qué tendrá de malo la felpa? Nunca he oído campaña alguna en su contra ¿Te imaginas una manifestación a gran escala contra la felpa? Ahí, cortando la Castellana, con pancartas incendiarias contra los trajes y su escalofriante daño visual- se sonríe con una sonrisa corta, traviesa, acorde a su propio surrealismo- Bueno, da igual. El caso es que tengo que estar allí en media hora para vigilar y ver como lo montan.
*F- ¿Qué quieres entonces? que te ayude a hacer una bomba fétida, la lancemos en nuestro pasillo y, así, suspendan las clases.
*M- no, por Dios, mejor que no. Te lo digo por propia experiencia, que después el hedor dura semanas. Además, la peste remanente suele desencadenar reacciones psicóticas en los adolescentes granudos.
*F- ¿Sólo en los granudos?
*M- sí, se ve que las infectas pústulas son seres muy aprensivos con los olores- ladea su preciosa cabecita, se sujeta el mentón, se concentra y me ordena – a ver, mira, con que me cojas los apuntes, llega.
*F- hecho, terrorista juvenil reformada.
Una leve mueca de satisfacción brota de su faz. Se pellizca con ambas manos durante un breve instante la zona de la mandíbula. Me mira fijamente por primera vez desde que nos hemos encontrado. El color esmeralda de sus iris parece haberse clareado 2 tonos, al menos, en medio minuto.
*M- ah, por cierto. Ayer mientras cenaba pensé que podríamos salir juntos.
*F- pero ¿salir, salir?- Asiente. Carraspeo sin querer, nervioso perdido. Mi corazón ha dado 30 giros de campana en apenas 10 segundos - Claro, como no, seguro que hay cosas peores.
*M- ¿Cómo cuales?
*F- La guerra, el sida, el hambre y un largo al tiempo que funesto etcétera.
*M- caray, se nota que te has calentado mogollón el tarro buscando unos ejemplos tan rebuscados.
*F- sí, aquí, el menda, que siempre le ha gustado innovar. De hecho, estoy creando una nueva ciencia llamada "agroespaciología".
*M- y ¿En qué consiste, joven prodigio de la naturaleza?
*F- el propio nombre lo indica, cultivar planticas en el espacio exterior, en lo que viene siendo el vacío.
*M- y ¿Cómo te va el proyecto?
*F- A ver, para que crezcan las plantas sólo hace falta luz, oxígeno y agua. Lo de la luz guay, hay a piñón. Además la luz es de puta madre porque se trasmite rápido y sin coste alguno por el vacío. Los otros dos factores son más chungos, nadie ve muy factible insuflar de agua y oxígeno al vacío. Yo abogo porque al final hallaré la manera pero los científicos consagrados, esa panda de reaccionarios, son poco sensibles a mi gran ingenio y me ponen trabas para todo. Yo creo que tienen envidia de mi asombrosa idea. Te he dicho ya que se han negado en redondo a adherirse a mi nueva asociación. De momento, soy el fundador y único miembro del ilustre colegio agroespaciológico.
*M- normal- repone la muy puñetera. Yo me sonrío. Ella alarga los dedos y se toca suavemente el lóbulo de la oreja derecha - oye, no me has preguntado por qué quiero salir contigo. Sabes, tampoco eres nada de otro mundo.
*F- sí, pero, eso no es culpa mía. Yo quería, pero, los alienígenas que me abdujeron tenían prisa por regresar a su planeta para participar en una especie de concurso en el que se compite por ver quién es capaz de zamparse más gatitos calientes, es cómo la fiesta nacional de allí. Y decidieron, los muy cabrones, marcharse sin realizarme, como era su deber, la transmutación extraterrestre.
*M- que falta de rigor profesional ¡por Dios! Hay que ver con esta gente de Melmak, que vienen aquí con todo el morro en sus platillos volantes sin pagar visados, impuestos ni ná, y luego van y lo dejan todo a medias ¡Qué informalidad! Es que ya no te puedes fiar de nadie. El universo cada día anda peor. Yo no sé adónde vamos a llegar.
*F- Según mi teoría a un estadio de caos y anarquía absoluta. Pero bueno- una risilla capciosa se adueña de mi rostro- vale, de acuerdo ¿Por qué quieres salir conmigo?
*M- ¿Por qué no?- responde la muy… enigmática - oye, gandul, me voy pitando. Acuérdate, quiero tu letra bonita en los apuntes, que la tuya de normal es un desastre. Y el viernes a las 8 en mi casa, bien guapito y arregladito ¿De acuerdo?
*F- A la orden- se pone de puntillas, estira el cuello y me encaja un delicado beso en la mejilla.
*M- Nos vemos, patán.
Se da la vuelta y comienza a andar, rauda, hacia la salida. Inconscientemente, me pongo a acariciar con el pulgar la porción de piel besada por sus cálidos labios. Su culito de pato se menea presuroso de este a oeste en una danza pendular cuasi hipnótica. Finalmente, desaparece de mi vista.
Me sonrojo "Y yo que no tenía nada especial que hacer este viernes".
FIN
Bueno, espero que os haya gustado. Ya os comentaré en el siguiente post cosas sobre París, Versalles, Guyancourt y Trappes. La verdad, me han tratado de lujo y las edificaciones y la gente son la mar de rebonicas. Bueeeeee, chiquets y chiquetes a seguir bien que viene el veranito y hay que ponerse alegre que si no desentonamos con el solecico, y eso no pueeee ser (que es un feo mu grande a un astro tan generoso que nos ha dao la vida, ahí con su energía de verdad de la buena)
3 de enero de 2011
El hombre del ponxo VII y por un muy feliz 2011!
Feliz 2011!!! tiruriruriiiiiiiiiiiiiiii
Cada vez que llega esta época me pasa lo mismo, recapitulo, hago examen de consciencia, resumen del año, mierdas y más mierdas de ser humano complejo y ególatra, como cantaba mecano “cinco minutos antes de la cuenta atrás hacemos el balance de lo bueno y malo”. Fue un año raro, un cambio de rumbo radical, me alejé de alguna gente, conocí a otra mucha, superé mi primera lesión seria, cambié de cuarto... Creo que si me salen las cosas bien en 2011, podré decir que fue el año en que realmente encaucé mi vida hacia algo positivo, y si me salen mal, podré darme de cabezazos en su mala estrella ¿Y de momento qué? Pues “de momento hay que seguir, que vamos a hacer sino” (esta frase ha de ser pronunciada con acento gallego, que pa algo somos los más supervivientes del mundo mundial).
Bueno una entreguita más del hombre del poncho
HOMBRE DEL PONCHO VII: María de la Ooooo
Una sartén endemoniada, rimbombante, arranca a los rancheros de sus respectivos sueños.
*M- ¡Jesús! ¡Arriba! ¡Sucios hijos de la chingada! Qué quien tiene fuelle pal bonche lo tiene para trabajar por la mañana- Grita María, sartén en alto y cuchara en armas. Su aspecto no muestra un llamativo enojo, pero, le gusta, le anima tomarse estas pequeñas justicias de vuelta.
Los forajidos se levantan hechos una piltrafa humana. María les tiene preparado el café, el humilde y poco variado desayuno, sobre la mesa. Pol siente su cabeza explotar y maldice a Quenting y a toda su estirpe con un ronco gruñido. Ron siente su panza arder como un horno crematorio, desea correr hacia las letrinas y vomitar hasta los higadillos o él que sabe qué más, sin embargo, ante la primera mirada retadora de su esposa, hace de tripas corazón y acude silencioso, sumiso a la mesa como el buen corderito arrepentido que es.
*M- ¿Cuál es el plan para hoy?
*P- Debemos deliberar acerca de un par de pistoleros a media tarde- responde Pol que es el único de los dos hermanos que parece aguantar con estoicismo su malestar.
*M- ¿Quién los recomienda?
*P- Quenting.
*M- ¿Es él el culpable de vuestro deplorable estado?
*P- ¿Quién sino?
*M- ¿Cómo está el viejo coyote?
*P- Tan viejo e ido como siempre.
La guapa mestiza gira de talones hacia un cesto. Se asoma a comprobar el estado del niño. Miky parece a gusto, dormidito con los mofletes colorados, ajeno al guirigay, al alboroto de su madre contra su padre. Aún es un suertudo inconsciente. María le hace una carantoña en el cachete y regresa ante su adlátere.
*M- Y a ti ¿Qué? Se te ha comido la lengua el gato- Ron levanta la aún algo sanguinolenta mirada de resaca y realiza acopio de dignidad.
*R- No, mujer, si acaso un coyote tocapelotas ¿Qué tal anda Miky?
*M- Pues como va andar. Perfectamente. Tan pasota y dormilón como su padre- María, cede al fin en la pose, se acerca a su marido y le planta un beso en la frente, acariciando de paso su creciente coronilla “¡Qué se le va hacer!” Se dice. Es mirarlo y se derrite, le guarda demasiado amor, incluso más de que en justicia se merece.
Ron sonríe como siempre suele sonreír cuando se queda en blanco, sus separadas paletas le dan un aire rebelde e infantil que ni su apurada treintena logra atenuar lo más mínimo.
*M- Entonces ¿Qué se le ofrece? Gringo del carajo- espete María, la patrona de aquella armería clandestina. Ron se ha quedado en la estrofa anterior, en la de los ojos caoba, resueltos de su interlocutora.
*R- que qué quiero, quiero un hombre capaz de acertar a 50 metros con este maldito revólver- se desbrocha el cinto y lo extiende, chulo, encima del mostrador- eso quiero, y me han dicho que aquí encontraría al candidato más idóneo de todo el condado.
*M- ¿Quién si se puede saber?
*R- La gente- Ron no está aún seguro, pero calcula que ella es María Rojas, la persona que busca. La Calamity Jane del sur. Una especie de cacique de la zona, cuya escopeta cuenta muescas y muertes por decenas (doquier*).
*M- La gente de por acá platica puro chisme, caballero.
*R- Hay oro de por medio. Mucho oro- Ron se mete la mano en el bolsillo de su chaleco buscando algo. María contacta con la culeta de su escopeta por si acaso. Ron alcanza el objeto en cuestión y lo deposita frente a la desconfiada mirada de María. Es una pepita, un pepón, de casi 200gr- Hay más para el susodicho que me ayude.
*M- Pues muy bien, pero señor, en verdad que no tengo el gusto de conocer a quien le pueda ayudar.
*R- Es una lástima, me habré equivocado- Ron recoge la pepita, la inserta de vuelta en el bolsillo del chaleco- bueno, cualquier noticia interesante no dudé en avisarme.
*M- Va a quedarse por aquí mucho tiempo, fíjese que esta es una zona peligrosa.
*R- Sólo el tiempo necesario. Y no sé preocupe, que jamás hubo serpiente que se asustara del desierto.
*M- Mire usted, una tontería. Me he percatado de que el cañón de su revólver está algo torcido, si me lo deja una mañana seguro que mejoro su puntería.
*R- De acuerdo, es todo suyo.
*M- Lo mismo se arrepiente de ir por estos lares desarmado ¿No querría usted un revólver prestado?
*R- No, gracias, confío en usted y en mi buen sino- Ron se toca el tobillo con la bota, ahí está, dónde debe estar, su segundo revólver.
*M- En ese caso.
*R- ¿Para cuándo estará mi revólver listo?
*M- Para antes de lo que imagina.
*R- Perfecto, adiós.
Ron no lo puede creer. María Rojas, es apenas una mujer, joven, bajita, de rasgos finos, poco acordes a su reputación. Eso sí, su mirada cafetera es firme, feroz.
Ron tiene el pálpito, presume lo que va ocurrir, va contando uno a uno los pasos que va dando en línea recta. 52, 53, 54. No hay mucho tránsito, criajos, un par de carruajes... Su sombrero sería el blanco más fácil. 57, 58. Nota una inmensa presión en sus sienes. Estar en el punto de mira de la asesina más respetada y sanguinaria del país no es plato de buen gusto para nadie. 60, 61, 62 ¡Pum! Tal cual lo previsto, sombrero al aire.
Ron se inclina, solemne, a recoger el agujereado sombrero del polvoroso suelo, se lo recoloca sobre la cabeza y emprende raudo el camino de vuelta hacia la armería. María sentada en el deslavazado porche de la armería, concretamente balanceándose con serenidad en una vieja mecedora de mimbre, lo aguarda. El revólver yace humeante en un pequeño escabel situado a los pies de la mecedora.
*M- En fin, creo que su revólver ahora está perfectamente calibrado- anuncia al forastero con una mueca burlona.
*R- Estupendo pues. Ahora hablemos de negocios- dijo Ron con un temple, con un brillo resolutorio en sus ojos que María jamás había visto en ningún hombre al que le acabasen de disparar. Aquel tipo era un temerario, un inconsciente que extrañamente le empezaba a caer bastante bien.
Los chicos de Quenting los esperan frente al abrevadero. Uno es rubio, el otro moreno, al menos esa es la única diferencia que se les puede apreciar desde lejos.
En cuanto llegan al encuentro, María, Quenting, Pol y Ron, ambos muchachos los miran desafiantes. Su porte desgarbado, sus sonrisas desairadas interpretan a la perfección la insolencia propia del que se sabe un indeseable que no tiene dónde demonios caerse muerto. Sin embargo, son los ojos del rubio lo que más destaca: celestes, mezquinos, insondables, mirando a Pol con la ferocidad de un animal repudiado, revirado contra su infausto dueño, el destino.
CONTINUARÁ
Y hablando de hacer balances y memorias, ahí va otra perleta
OTRA
Ayer te evoqué aposta, adrede, no sé, me sentía triste
Como un tonto sin lápiz, como un jilguero sin alpiste
No recuerdo bien cómo nos distanciamos ni hacia dónde querías irte
Era otra época, tersa, lozana, vertiginosa, ya sabes, sin cicatrices
A veces venían cartas tuyas, postales, misivas de pulso tembloroso y letra cursiva
Y me contabas boberías, cursiladas, me prometías que regresarías enseguida
A esta tierra de sol y arena, a ese mar esmeralda que te vio crecer desde niña
Después simplemente dejaron de llegar, maduraste, quizás te casaste y tuviste hijos
Recuerdo tus labios frescos, tus besos salados, tus somnolientos mimos
Tu imagen es clara, idílica, rasgos dulces, ojos duros, melena alborotada, cuerpo fino
Sin embargo ya no logró amplificar tu voz, se ha enredado en mi abismo marino
Irreflotable, la extraño, te extraño, nos extraño a veces, de cuando en cuando
Extravié también las fotos de entonces, me voy quedando sin cosas, sin tanto
Conservo tus cartas, tus dejes coquetos, tu olor a brea, a playa, tu sonrisa a medias
Almaceno con cariño, pues eso, soliloquios melancólicos al alba, huellas perdidas
Las nuestras ¿No es extraña esta vida? Sí, un confuso y accidentado baile de despedidas
FIN
Bueno chicos, espero k disfrutarais musho de fin de año (yo empiezo a reflotar recién)!! Y alé a disfrutar de lo que queda de navidad. En fin, k los reyes magos os traigan mushas cosicas y k no os toque el aba pa k después nadie puea llamaros tontolaba (tonto del aba). Venga, a ser felices y estudiosos, k a mí me toca estudiar como un penco y no me mola estar puteao únicamente yop (soi asin de capullo). Feliz añoooooouuuuuu!!!! (Por si no había quedao clarouuu, jejeje, cuanta tontería tengo)
31 de octubre de 2010
Sonríe que la vida es bella
Estos días lo he estado pensando, como se da el caso de que cada día tengo más mofletes sin engordar un ápice, que debe ser porque sonrío mucho. La verdad es k soy un tipo risueño, estupidamente risueño. El otro día vi un niña con coletitas multicolores mirandome atenta, fascinada como si fuera un caballito de estos barnizados del carrusel y sonreí, después hace poco me pegué un coscorrón contra el techo, saltando a lo joven inconsciente, y sonreí, vi a una muchacha comiendose una miloha con los dedos y la cara to pringosa, y sonreí... hay tantas cosas que nos hacen sonreír, verdad? k no hacerlo, aunque se te quede cara de pan es una tontería.... Y hablando de cosas que me hacen sonreír estas dos perletas que voy a compartir con vosotros cada vez que las releo lo consiguen, es que son muy chorras, y yo muy fácilon (pa que negarlo).OTRA
Me gusta el mundo cuando sonríes tú
Me gustas tú aunque toques cara, risueña o aunque malhumorada, toques cruz
Me gustan tus ojos, es como nadar por mar abierto, todo es un inmenso, un hechizante azul
Me gusto yo a tu lado, sinceramente, no sé si soy mejor o peor, pero, soy feliz
Como una flor refrescada por el rocío, como una veleta girando, como un niño lamiendo regaliz
Sé que es una necedad preocuparme sólo por nosotros, por ti, por mí
Que hay millones de cosas más importantes ¡seguro que sí!
¡Y qué! Verte caminar hacia mí, pizpireta, me aprieta las tuercas, me insufla ganas de vivir
¡Y qué! Que sea un ñoño, un cutre, pa mí el resto de seres de esta humanidad también son una ridiculez
Yo soy yo, tontaina, borde, gruñón, romántico, mimoso, tú me ves
Honrado, honesto, o al menos eso intento cuando tú me crees
Y sabes, lo demás es una memez, una gilipollez, una descomunal soplapollez
Porque te quiero, te amo, y mi corazón, tirano, ha tomado el mando de mi ser
Me ha rebasado, y no doy pa más, quizás, hasta me ha vuelto la chola del revés
¿Y qué? ¿Y qué? ¿Y qué? Pues eso, caféeeeeee ¡Caramba, me encanta el café!
OTRA
Hace años te escribí un poema, era muy malo, horrendo
Tú no te acordarás de mí por aquel entonces, tú eras mayor y yo pequeño
Tú repartías sonrisas, brío, levantabas salves, aleluyas a diestro y siniestro
Embellecías postales, portales y calles, calentabas con lindos fuegos de artificio al invierno
Desorientabas pasos, paseos, miradas, pensamientos, domabas con tu melena al frío viento
Yo, apenas era un moco, fútbol, fútbol, videojuegos, muñecos y legos
Deberes a medias, imaginación desbordante, maestros descontentos
Y te veía, te admiraba, con los ojos bien abiertos, como un nene de pecho
Te contemplaba, boquiabierto, creciendo, aprendiendo sin saberlo
Y ahora, lo ves, he madurado, estoy hecho todo un pimpollo principesco
Tengo una novia bonita, dinero, futuro y casi todo cuanto quiero
Y sin embargo es extraño, a veces, echo de menos aquellos momentos
En que yo era insignificante y tú miss universo
En que tus piernas eran vivaces y tu rostro fresco
En que yo escribía con el alma, con la tinta irregular, incoherente de los sentimientos
Sin trucos, sin recursos de grande, sin falsos remiendos
Aquellas noches ilusionadas del pasado en las que yo era inexperto y tú mi dulce secreto
Alé a sonreír todos muchos, que no cuesta nada. Y bueno espero que os hayan hecho algo de gracia. Y tengáis muchos mejores días, sonriendo como tonticos. Ah! se me olvidaba. un abrazo con cosquillas (aunque sea trampa).
PD.: el hombre del ponxo pal próximo numero (Cómpremelo oiga, k lo vendo barato y siempre tocaaaa!!!).
PPD.: Os recomiendo esta cancionceta, a mi me pone de buen humor, sidecars_fan de ti.
PPPD.: Voy a estar enfangao con los trabajos del master, puta evaluación continua, hacerme a mi responsable, un alma libre como yo, ande vamos a llegar.... con esto de europernizarnos (Salsa Boloñesa) estamos perdiendo la esencia... tantos años, pa que ahora me lo cambien asín, a lo guiri invasor con medias y chanclas ¡Qué disparate!
15 de septiembre de 2010
Hombre Ponchoso VI. b)
HOMBRE DEL PONCHO VI: Viejo Coyote
RON
Ron acude al encuentro con Quenting, tranquilo y confiado, son viejos compinches del mal vivir. La realidad es que sólo han trabajado dos veces juntos, pero, ambas colaboraciones fructificaron sin inconveniente reseñable (, salieron a pedir de boca*). Por lo que el feeling, el buen trato entre los hermanos y el descreído mormón oriundo de Salt Lake City es realmente excelente.
Quenting, está arrellanado sobre la silla, con el sombrero calado hacia abajo y la barbilla apuntando al techo. Ron se sienta con estrépito para ver si su amigo reacciona. Comprobado, Quenting está durmiendo la mona. “Será papanatas” resume Ron, arreándole un buen puntapié en la espinilla. El bandolero abre los ojos, desubicado, su semblante expresa sin igual la perfecta armonía con que suelen confraternizar la confusión y el alcoholismo. Después, sus pupilas inflamadas y su tensa mandíbula añaden rabia y bravura al cóctel de bienvenida.
*Q- Cómo te atreves mequetrefe insolente. Te voy a volar la tapa de los sesos- amenaza Quenting sin saber aún a quién. Su vista ya no es la de antaño, a sus cansados ojos les cuesta tanto como a él reengancharse a la realidad que le rodea.
*R- eso será si consigues sujetar un revólver en condiciones, viejo coyote.
La vuelta a su oído de aquel apodo ilumina su rostro rubicundo. Su garganta borbotea elevando su sonrisa como un geiser repentino, sorpresivo.
Quenting zigzaguea por el Saloon, libidinoso, ebrio y extasiado como un senador corrupto en plena orgía romana. De sopetón, se tropieza, dándose de morros contra el primer peldaño de la escalinata de caracol. Una de las chicas, la más joven, la más piadosa, la más tonta quizás, corre a socorrerle y le ayuda a reincorporarse. Él realizando una inmediata recomposición de sí mismo la encara. La meretriz sonríe, divertida con la función interpretada por el crápula en cuestión. Finalmente, del brazo, emprenden rumbo hacia arriba, hacia las habitaciones del pecado. Eso sí, a paso trabado y algo desequilibrado.
Pol, acodado en la barra, corteja a Victoria con descaro. La coraza de las mujeres es cuanto más bonita más dura, pero no hay ninguna que no se pueda atravesar. La pianola suena de fondo, música disoluta para animar los pies y caldear el ambiente. Alegría, algarabía, que quien baila despeja de una: penas y penurias del mal sobrevivir.
Ron está brincando sin estética ni ritmo por el escenario, siempre bebe demasiado, y está vez con más motivo. El golpe ha salido de perlas. Su plan se ha llevado a cabo sin desbarajuste alguno. Se siente feliz, eufórico, enajenado. Es un bandarra, un jugador, un putero, y hoy, más que nunca, está conforme con ello.
Cuando baja Quenting de una de las alcobas, con una sonrisa de oreja a oreja, divisa a Ron golpeándose con un tipo enano, de sombrero alto. Varios tipejos de detrás, observan la escena con atención. Visto pronto lo desnivelado del lance, se levantan con brusquedad de su mesa y deciden participar en favor del enano.
Quenting silba a Pol Pol con virulencia. Este escucha y entiende la indicación al vuelo. “Joder, Ron. No puedes estarte quietecito nunca” refunfuña Pol. Quenting da un salto atinado desde mitad de la escalera. La planta baja comienza a ser un gallinero. Botellas van, sillas vienen. Pol le roba un beso a Victoria, y a base de puñetazos y patadas alcanza la ubicación de su hermano y lo agarra fuerte del antebrazo. Quenting, con astucia, va marcando la avanzadilla a sus compinches. “Pol, por aquí, corre, joder, tráelo” Pese algún que otro obstáculo malhumorado, finalmente, un pasadizo se abre ante ellos.
Un par de chicos de Victoria, a órdenes de esta, posibilitan su huida, cerrando el local tras su paso. Ya afuera, la noche, algo más luminosa de lo habitual, celebra la luna llena con un silencio romántico y una brisa racheada en polvo.
*P- ¿Cuándo vas a madurar, joder? No crees que ya vas siendo mayorcito como para que tu hermano mayor te siga sacando las castañas del fuego.
*R- Empezó él.
*P- ¿Y a mí qué coño me importa quién empezara? ¿Es qué no podemos tener una noche de festejo en paz?
*R- Lo tenía justo dónde quería.
*P- Sí a él sí, pero ¿A los siete maromos de su banda que te rodeaban, imbécil? ¿A esos dónde los tenías? Y todo porque eres el único trilero (tracalero*) que no sabe con quién puede hacer trampa y con quién no. Para qué coño necesitabas el dinero de ese energúmeno. Para qué coño con los bolsillos llenos, precisas un par de dólares de mierda más.
*R- Lo siento- se disculpa Ron y agacha la mirada.
Pol engancha a Ron por el cuello. Forcejean un poco en plan juego. Ríen a conciencia. Hoy Pol no se puede cabrear con él.
*P- Así me gusta ¿Ha sido una buena noche, eh?- pregunta mirando de reojo a sus dos socios.
*Q- Sensacional, muchachos. Hay pecados, en los que la penitencia está más que justificada.
*R- Y tanto.
Quenting a partir de ahí comienza con su perorata particular. Narra historias de bandoleros indómitos, de mujeres desdichadas, de bandidos ajusticiados... Se queja de Dios con rabia, clama al cielo que algún día rechazara su invitación para navegar, inconsciente, entre la nada. “Porque estamos de paso, y el polvo inerte, a fin de cuentas, es nuestra máxima” añade convencido. Pol y Ron responden a carcajadas, echan un poncho al suelo y se tumban al amparo de la brillante luna. Quenting se une enseguida a sus compañeros y sigue difundiendo su descabellado mensaje en voz baja como un reloj de bolsillo al que le queda ya poca cuerda. Pol, algo irritado con tanta cháchara, se echa un largo trago de bourbon y le pasa la petaca a su hermano, al fin y al cabo, es bien sabido que los rancheros son gente mucho más práctica.
En plena madrugada, un aullido de coyote interrumpe los ronquidos de los tres forajidos. Quenting entonces se levanta excitado, desquiciado, y moviéndose a cuatro patas comienza aullar como un poseso. Los hermanos no saben si lo están soñando o no, aquello es algo tan insólito. De pronto, Quenting se adentra en el matorral. Los hermanos convencidos de que aquello debe haber sido una ilusión o una pesadilla o qué demonios saben ellos prosiguen con su sueño al aire libre, sin más.
A la mañana siguiente, cuando despiertan, Quenting se ha evaporado. Ambos, comienzan a llamarlo en voz alta. “Quenting, Quenting, joder, responde de una vez. Viejo lunático de los huevos” gritan. “No puede haber ido muy lejos” Le repite el uno al otro. Han de ir pronto al pueblo a desayunar. Y después, recoger las pertenencias que abandonaron en el Saloon. Se dividen para inspeccionar el terreno circundante con mayor eficacia y rapidez.
Ron, a los cinco minutos de búsqueda, avisa a Pol sin poder sujetar la risa de su batiente mandíbula. Pol acude raudo, y de inmediato secunda a su hermano en la carcajada (despiporre*). Frente a ellos, con el culo en pompa y las piernas enroscadas en un enorme cactus ronca el mormón.
Pol, resuelto, rescata un palo duro del suelo y se acerca, de puntillas, al durmiente. Y después de observar, divertido, aquel andrajo humano únicamente tapado por un calzón amarillento ¡zas! Le golpea en el centro de la cocorota sin delicadeza alguna.
Quenting reacciona aullando como la noche anterior. Ron ríe a distancia. Pol no puede más, y cae al suelo a plomo, desternillado, con las patas agitándose como una cucaracha boca arriba, con decenas de lagrimillas brotando de sus risueños ojos.
Una vez recuperada la compostura y el calor corporal, Quenting, no pierde su verborrea habitual de regreso al pueblo.
*Q- Tenían razón los antiguos Cherokees- sostiene Quenting con obcecación- el alma de cada hombre está conectada a un animal de la naturaleza que le rodea. Y yo, sabéis, tantos años descreyendo, y ahora lo he visto, soy un coyote.
*P- Sí, un coyote alcohólico- sentencia Pol al compás de un arrumaco conciliador.
Quenting extiende sus labios a su máxima amplitud, exhibiendo con orgullo sus tres dientes de oro.
*Q- Me cago en diez, muchacho, como has empeorado.
*R- Pues si le contase yo de usted.
De repente el viejo saco de huesos y pellejos emerge de su silla a patadas. Ron hace lo propio. Y allí, bordeando la mesa en sentido opuesto, se funden en un inmenso abrazo.
A renglón seguido recuperan aquel par de sillas y se vuelven a sentar, ambos, con el rostro visiblemente emocionado. Quenting aprovecha para sacar su petaca, le arrea un lingotazo y le ofrece a su amigo. Ron rechaza la oferta con la mano. Quenting, lo entiende a la primera, negocios, ha venido a hablar de negocios. Ladea la cabeza y aseria el gesto. Las sombras del rincón ocultan su boca.
*Q- ¿Qué necesitáis?
*R- Hombres, señor, jinetes rápidos como una traca de pedos suyos.
*Q- Serás, en fin ¿Cuantos?
*R- Con tres nos llegaría.
*Q- No parecería demasiado, pero en estos tiempos degenerados, sólo conozco, de confianza y disponibles, a dos. Y de todas formas es mejor que anden más en la inopia que en la certeza, como todo desterrado de por aquí cuando ha de seguir órdenes.
*R- De acuerdo. Poco sabrán. Son un par de días de trabajo a lo sumo ¿Cuánto?
*Q- 1000$ por cabeza
*R- 650$
*Q- Mañana os los presento. Son simpáticos muchachitos. De cualquier manera, no os fiéis. La juventud, sus ímpetus y desmanes es mejor atarla en corto.
*R- Entendido, señor.
*Q- ¿Se te ofrece algo más?
*R- Creo que sí- Ron aprieta los puños- Se uniría usted por 2000$.
*Q- mejor un tercio del botín, como en los antiguos tiempos- ríe entre dientes como zorro viejo- Que esa diligencia es diamante fino.
*R- ¿Cómo lo sabe?
*Q- Uno no ha llegado a viejo por borracho
*R- Un quinto, y al final, compartiremos los gastos del plan en proporción.
*Q- Trato hecho muchacho. Nos vamos a forrar- Le anuncia, frotándose las manos.
*R- Eso espero- Quenting adivina cierta desazón en sus palabras.
*Q- ¿Qué ocurre? ¿Ves gato escondido?
*R- Más bien huelo a gato muerto.
*Q- Sí, disculpa, ya hace días que debería haberme duchado- Ron sonríe enmohecido y sacude el cuello de izquierda a derecha un par de veces.
*R- Pidamos algo, qué carajo. Ya habrá tiempo para preocuparse- concede, finalmente.
Ron voltea la cabeza. Advierte a su hermano aproximándose a la fiesta y a la atareada camarera, justo al lado.
CONTINUARÁ
Bueno, la verdad, creo que el pobre ponxoso ya está de capa caída (se ha hexo pesao, es como bola del drac GT o el juego del ángel de zafón, que sí esta bien, pero es más de lo mismo y ni siquiera tiene un final decente). Ya no provoca la espectación ni los suspiros de antaño. Pero yo sigo erre que erre porque me ayuda a prácticar mi muy odiada tercera persona (pido discurpas por mi obcecación).
Bueno no ha sido un mal verano, y ahora empieza una nueva etapa de máster and comander. Deséadme mucha mierda, qué nunca es demasiada moñiga de vaca para abonar el prado.
Hoy sin perleta, iba a poner una. Pero, al final me las quedo toas pa mí (que soy un tacañote, Álvaro el avaro me llaman).
Sed malos y tratar bien a los árboles (hacerles cariñitos, campaña: abraza a tu árbol, que puede que por fuera sea to corteza pero por dentro tiene su corazoncito), que si no vais a ver como se deprimen y se ponen a tirar hojas al mogollón, sin ningún sentido. Alé, aioosss.